Analytico
<< VOLVERPALABRA DE CRISTINA
Profuso en datos duros y temáticas, de tono moderado en el fondo y áspero políticamente en las formas, el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso que hizo la Presidenta esta semana contiene cuatro definiciones económicas centrales: la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, el tratamiento de sectores productivos conflictivos como el minero y el petrolero, señales a las negociaciones salariales que ya comenzaron, y los pronósticos oficiales sobre la cosecha 2012.
Cambios en la Carta Orgánica del BCRA. Con su modificación, que implica abandonar el respaldo en divisas de la base monetaria, el gobierno despeja el camino para seguir utilizando reservas para cancelar deuda en moneda extranjera durante 2012. El proyecto de ley no alcanzará los artículos de la norma referidos a la prohibición de indexar contratos de jure. Aunque de facto la economía argentina está indexada, una modificación a esta normativa abriría el debate respecto de cuál debería ser el mecanismo.
La decisión no genera sorpresas. Del presupuesto nacional ya se podía inferir que se utilizarían estas fuentes para cubrir vencimientos por US$ 6.800 M. El gobierno no quiere depender de la voluntad de los mercados de capitales y continúa transitando el camino iniciado en 2010, con el Fondo de Desendeudamiento. Desde entonces cedió US$ 11.900 millones a cambio de letras intransferibles del Estado Nacional a favor de la autoridad monetaria.
El Central es una pieza fundamental en la estrategia financiera del gobierno, pues no sólo aporta dólares sino también pesos bajo la forma de adelantos transitorios. De hecho entre 2005 y 2011 se triplicó la participación de los pasivos del Estado Nacional en el activo de BCRA. En 2005 la suma de adelantos transitorios y títulos públicos alcanzaba 14% del activo de la autoridad monetaria. A fines de 20011 ese porcentaje había alcanzado 44%.

Con las cartas sobre la mesa, queda claro por qué decíamos que el gobierno prioriza la caja en dólares. En los primeros meses del año despeja el horizonte financiero de 2012 pero traslada la tensión al sector externo. Es necesario generar divisas “genuinas” (comerciales) para sostener el modelo de “vivir con lo nuestro”. En este marco se inscriben las críticas por la pérdida del autoabastecimiento energético y la sangría de divisas que esto genera.
Minería y petróleo. En medio del fuerte debate por los impactos ambientales de la megaminería, el mensaje fue favorable a esas inversiones. “Hay pueblos que tienen mucho orgullo de ser pueblos mineros y no pueden ser estigmatizados”, dijo. Enfatizó el proyecto de Cerro Vanguardia, que explota oro y plata en Santa Cruz: “como ustedes saben, asociados con la empresa testigo minera provincial pública, logramos que realmente se llevara a cabo una explotación en donde se cuidaran y se respetaran todos los cánones del medioambiente. Se hizo a cielo abierto y ahora se está haciendo en forma subterránea, porque han encontrado una veta. Si Cerro Vanguardia no existiera hoy San Julián sería un pueblo fantasma.” Y agregó: “sabemos que es una importante fuente de recursos para las provincias, para sus habitantes, para el país (…) Nos comparan con Australia, nos comparan con Canadá, nos comparan con Estados Unidos, nos comparan con Chile, (que) son países absolutamente mineros y donde por ejemplo en Chile un tercio de sus ingresos es minero”.
Cuando desde algunos sectores (financieros y políticos, oficialistas o no) se esperaban anuncios para darle una mayor intervención al estado en YPF, llegando a la nacionalización en un extremo, la línea también fue otra. La Presidenta mostró nuevamente su preocupación por el “incremento exponencial” en la importación de combustibles y por la “terrible caída” en la producción petrolera. Pero en ningún momento deslizó ideas estatizantes, aunque dejó entrever la necesidad de contar con mayores directores en la principal petrolera argentina. “El (Néstor Kirchner) pensaba que iba a tener un director por las provincias y con lo que estaba comprando, llegamos a comprar casi el 4% de las acciones, (…) Iba en camino del 5% cuando Roque Fernández decide la desnacionalización de YPF (…). Llegamos a tener entre todas las provincias, más la acción de oro de YPF, el poder de decidir en la compañía. Las provincias teníamos un sillón en el directorio”.
Lo más probable es que en todo el sector energético se perciba la presión gubernamental a través de distintos mecanismos. La aplicación de las leyes de defensa de la competencia es uno. YPF y otras compañías enfrentan denuncias en ese sentido, una de Aerolíneas Argentinas, y otra de empresas de transporte público, por discriminación de precios. Pero pensar en estatizaciones, o incluso en intervenciones al estilo TBA, en el sector energético es un error. El kirchnerismo en versión CFK es una vertiente del peronismo, no del chavismo.
La Presidenta también puso énfasis en el rol del crédito subsidiado (“orientado”) en los próximos años. En este sentido, el programa de financiamiento del Bicentenario probablemente venga con un nuevo impulso, sin distinción de tamaño de empresas, y para sectores que aumenten la oferta y generen empleo. Hasta ahora, el Banco Nación lleva financiados bajo este programa 347 proyectos por más de $ 6.000 millones.
Aumentos salariales. Merecen especial atención los comentarios presidenciales respecto de la situación de los sueldos docentes y las negociaciones que se están llevando a cabo en el marco de las paritarias. No sólo ratificó la postura oficial de convalidar subas en torno de 18-20% sino que también sumó a la discusión aspectos clave como la productividad.
Como venimos señalando desde Analytica los acuerdos con docentes son un parámetro para todas las negociaciones y marcan el pulso que tendrán las subas salariales este año. La lectura es correcta: se vienen tiempos de menor holgura y bajar la “nominalidad” de la economía es prioridad.
Cosecha 2012. En este punto la Presidenta intentó enviar la señal –clave- de que habrá dólares comerciales en abundancia durante el año, cuando el mundo se desacelera y la sequía impacta en la producción local. Habló de “récord de granos”. Por el sistema de inscripción del físico, habría más de 9 millones de toneladas de trigo disponibles para exportar este año, neteadas las 7 millones necesarias para producir internamente. Citó el último informe del INTA que indica que las lluvias de febrero mejoraron las perspectivas del maíz (aunque se cosechará menos, unos 22 millones de tn) y en el caso de la soja, podría llegarse a los 48 millones de toneladas, con escasos impactos de la sequía sobre los rendimientos por hectárea. El panorama agrícola mejoró respecto del de comienzos de año, que fuera detallado en el Analytico#151, “Soja: ¿Se llega a los 50 millones?, 23 de enero”
